El suelo es el elemento que más control requiere en la agricultura. Un suelo sano ¨vive¨. Es un micro-ecosistema complejo, con billones de bacterias trabajando en armonía con las plantas para ayudarlas a asimilar los nutrientes que necesitan, fortalecer sus raíces, y protegerlas de pestes y enfermedades.
Nuestros biofertilizantes proveen el substrato con los nutrientes esenciales para el desarrollo de ésta ¨vida¨ tan importante para el ambiente directo de las plantas.
Beneficios del uso de fertilizantes orgánicos para el suelo:
- Al favorecer el desarrollo del humus, las características físicas del suelo mejoran (mejor estructura y textura), facilitando la circulación del aire, incrementando la retención de humedad, y ayudando la absorción del agua.
- Estabiliza la aglomeración de partículas en el suelo, haciéndolas más resistentes a la acción disolvente del agua, absorbiendo lluvias más rápido, y previniendo la erosión causada por el viento y el agua.
- Sus altas propiedades de fijación impiden la solubilidad y lixiviación de sales, mejorando la estructura del suelo, haciendole más moldeable y facilitando la penetración de las raíces.
- Su pH (7,0) tiene una acción reguladora de acidéz, eliminando toxinas y liberando el fósforo de las sales insolubles de aluminio y hierro.
- Al favorecer el desarrollo microbiano, la fertilidad del suelo incrementa, el balance nutricional se mejora, y la tierra se llena de vida y salud.
- Reduce bacterias patógenas, larvas, y semillas de hierba no deseadas.
- Motiva el crecimiento de lombrices, mejorando la aeración y drenaje del suelo.